sábado, 25 de enero de 2014

Joder, estás preciosa.

Me gustaría regresar el tiempo y hacer las cosas correctamente.
Que cuando tú me hayas querido dar un beso yo haberte dado dos, sí, en frente de la gente.
Que cuando hayas querido tomar mi mano, yo haberte dado un beso en la frente.
Haberte aceptado tu "Ahora eres mi mujer" mientras me ponías un anillo en tu cuarto.

Te extraño. Extraño todo eso.
Extraño tus caricias profundas.
Extraño nuestras salidas simples y llenas de placer.
Extraño que me extrañes.
Que sueñes conmigo.
Que me digas que soy tuya, sí, Kathy, soy completamente tuya.
Y sí, daremos un paseo sin hora de vuelta.
Y sí, sí querré volver a contarte los lunares de tu cara.
Y sí, nos daremos 100 besos en 5 minutos o en 10, si es que no escuchamos la alarma.

¿Quieres mojarte en la lluvia? Haré llover. ¿Quieres que la persona que quieres te quiera? Haré que te quiera. Yo haré milagros, moveré montañas, secaré los mares solo para poder verte sonreír como si fuera el segundo día que te vi. Yo lloraré por ti. Tú llorarás por otra persona. Y otra persona llorará por mí.
Estamos en un círculo vicioso, pero te llega bien el invierno y ¿qué más da? Estás preciosa vestida de nada. Y yo estoy preciosa vestida por ti. Y estaré aún mejor cuando me desvistas.

Así que, déjame empezar de nuevo.
Decirles a las personas que no hay mayor ciego que el que no te quiera ver.
Darte la mano, morder tu oído, besar tu frente, inventarte poemas, gritar te quieros, alcanzar la luna cuando te alcanzo a ti, repetirme cuando no pueda dormir las palabras que una vez me dijiste "Quizás tú no me quieras mañana, pero yo te querré más que ayer." Y gritar, joder, seguir llorando de alegría por la sensación que has traído a mi vida. Y volverte a empezar.
 

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