sábado, 22 de febrero de 2014

25 de Septiembre de 2013: Este día se ha quedado guardado en la memoria, tan firme. Tú. Yo. Amándonos. Mintiendo a amarnos. Mintiendo a querernos. Pero la mentira más real que haya podido inventarse el ser humano es de ti, de mí, una noche cualquiera, besos; aprendimos a besarnos, aprendimos a decirnos "te quiero" de manera más práctica.
Aprendimos a reconocernos sin saber aún qué eramos. Y dijimos tantas cosas sin decirlas. Y nunca había conocido tanto tu cuerpo como esa noche. Y tu manía de querer divertirte queriendo sin querer.
Me quedo con todos los detalles.
Con todas las risas y con todas las miradas.
No, no te olvidaré, pero me es imposible seguir enseñándote el corazón
cuando nunca fue necesario para ti. Créeme que yo también lo hago por tu bien.

Este no es el final. ¿Acaso los hemos tenido alguna vez? Quizás tú los tengas, mas no yo.
Es decir, tú no tienes ni principios, ni finales... tienes unos enormes ojos que te hacen creer
que el infinito está más cerca de lo que creemos. Y eso ya es bastante.

Después de todo esto...

¿Qué más te puedo decir?


sábado, 15 de febrero de 2014

Me aterra la pérdida de esa ella que no he llegado a rozar
el amor me tiene presa en una jaula de lágrimas
Me mastico esta lengua con la que nunca consigo hablarle
Echo de menos a una mujer que nunca nació
Hace años que beso a una mujer que dice que jamás nos encontraremos.

Todo pasa
Todo palma
Todo pesa

mi pensamiento se aleja con una sonrisa homicida
dejando una angustia estridente
que grita en mi alma
Ninguna esperanza Ninguna esperanza Ninguna esperanza Ninguna esperanza
Ninguna esperanza Ninguna esperanza Ninguna esperanza

Una canción para mi amada, que roce su ausencia
el latido de su corazón, las briznas de su sonrisa
De todas maneras estará muerta en diez años. Cuando haya aprendido a
convivir con ella, a salir del paso, cuando pasen algunos días sin que piense en
ello, ella estará muerta. Cuando sea una vieja que vive en la calle y no me
acuerde de cómo me llamo ella estará muerta, ella estará de todas maneras
muerta, joder
está todo
acabado
y yo debo estar sola.
Amor mío, amor mío, ¿por qué me has abandonado?
Ella es el jergón en el que ya no me tumbaré.
Puedo ocupar un espacio
ocupar el día
pero nada puede ocupar el vacío en mi corazón.


Recuerdo la última vez que volví a mirar a la primera vez. Vestía de negro y yo estaba enfundada en una pijama de invierno manta. Era nuestra quinta despedida definitiva. Yo no dejaba de contar los días que hacía que no la veía hasta que le volví a ver, entonces volvía a empezar. Nunca me salían las cuentas, nunca salía de mi cabeza. Fueron dos años y medio de destrucción masiva, ella era una mina antipersonas y yo vaciaba el plomo de mis pies en su cuerpo. Nos queríamos a matar. Ciento ochenta y tres noches después me dejó entre dos paredes mentales. Me mató. Ni siquiera sabía por qué, pero así lo hizo. Consiguió abrirme en canal, engancharme, logró mi dependencia emocional de sus muñecas, firmé la orden de alejamiento pero con una condición, que no se fuese nunca. Y así fue. Así se fue. Aún recuerdo el libro que quería escribir sobre ella desde un cuarto, empecé por el final y nunca terminé de empezarlo. 
Ya jamás quiero volver a su lado. Ya jamás quiero volver a vivir su pérdida.

Alejandra Saiz.

domingo, 2 de febrero de 2014

Septiembre.

El 20 de Septiembre dimos nuestro primer beso. Y ese mismo día escribió en facebook: "Sí, hoy la besé y fue magnífco." Sé cuántos lunares tiene en su cara. 32. Tiene uno en el labio y otro en medio bajando su espalda. Una vez pusimos una alarma de tres minutos para besarnos 100 veces. Perdimos la cuenta. Y aunque sonó, nunca la escuchamos hasta que pasaron 5 minutos.
Una vez dimos una vuelta por moto en la noche y vimos más estrellas de las que habíamos visto toda una vida. 
La primera vez que salimos nos ganamos unos cubiertos de plastico que brillaban en la oscuridad. Nos mojamos en la lluvia y nos embarramos de cemento (no nos pregunten por qué).
Me escribía poemas y yo le escribía/escribo poemas. Tenemos una lista muy larga de cosas por hacer.

¿Y saben qué es lo curioso? Que se irá en Septiembre de la ciudad.. Justo el mes en el que nos conocimos. Y aunque un año pueda decirse mucho, ni siquiera una eternidad sería suficiente.

sábado, 1 de febrero de 2014

La última vez que la vi, le pedí que me diera un abrazo que durara 10 segundos -y como siempre, y como nunca- duramos más que eso.
Ya sabía yo que duraríamos un buen rato sin vernos... ¿quién en su existencia hubiera pensado que no nos veríamos en una semana? Oh, ya sé que es poco, pero faltarán muchos días más... y otros años cuando ella se vaya en Septiembre.
Es un pequeño dolor, acá adentro.

Ahora estoy por mi cuenta.
Y ella. Y todos.

Y yo necesito irremediablemente verla.