Estás hecha para presumir de ti.
Para gritarle al mundo lo preciosa que estás, sin decir una palabra.
Porque declaras la paz con una sonrisa, o dos, o tres.
Eres una pequeña hada que te hace querer devorarla de un solo instante en besos y caricias y miradas y en abrazos.
Que si la ves, te puedes morir. -No, hablo en serio-.
Te puede convencer en no ser nada, pero la manera en que se te queda viendo, te hace imaginar que son todo. Que eres todo. Que eres única. Y eso sí que es un bello y completo desastre.
Amo su desastre.
Amo la forma en que me hace ser un desastre. La forma en que me hace mentir. La forma en que me mira y me hace querer renunciar a todo. A las criticas. A los confines. A los porqués. Y entonces no hay remedio que besarle.
Porque si ustedes concuerdan conmigo de que sí existe algo mágico detrás de esos ojos, no se han imaginado lo que viene después...
Y les aseguro que es maravilloso.
¿De qué estará hecho el brillo de sus ojos? ¿De magia? ¿De pequeños polvos de hada? ¿De vida? ¿Quién habrá creado el ruido de su risa? ¿Dios? ¿Alguien que dice ser Dios? O simplemente, alguien que la hace sentirse viva. No tienen idea las ganas de ser yo la dueña.
¿Quién creó su libertad? ¿Por qué no hay nadie en este mundo que le repita lo bella que es? ¿Todos los días? ¿Sobre todo al levantarse? ¿Por qué no hay nadie en este mundo que le dé un beso y ya? No basta hacer nada más porque no existe nada más. ¿Por qué no le dicen que es un error que ella exista? ¿Que este mundo no está hecho para ella? ¿Que es un puto milagro? ¿Por qué no me dicen a mí que vaya y busque otra cosa? Que ella es imposible.
Ya sé. No es suficiente repetirle lo bella que está. Porque todos lo sabemos.
No es suficiente cuestionarnos el creador.
No es suficiente besarla.
No es suficiente decirle que es un error.
No es suficiente hacerle ver que es un milagro.
Miren, no es suficiente repetirme a mí que busque a alguien más, como nunca será suficiente decirme que la olvide.
Solo es suficiente amarla, hasta que este mundo acabe. O hasta que acabemos todos. Con todos. Y ahora sí, el puto milagro divino será sobrevivir. De ella. De sus ojos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario