sábado, 22 de febrero de 2014

Me quedo con todos los detalles.
Con todas las risas y con todas las miradas.
No, no te olvidaré, pero me es imposible seguir enseñándote el corazón
cuando nunca fue necesario para ti. Créeme que yo también lo hago por tu bien.

Este no es el final. ¿Acaso los hemos tenido alguna vez? Quizás tú los tengas, mas no yo.
Es decir, tú no tienes ni principios, ni finales... tienes unos enormes ojos que te hacen creer
que el infinito está más cerca de lo que creemos. Y eso ya es bastante.

Después de todo esto...

¿Qué más te puedo decir?


No hay comentarios:

Publicar un comentario